5ª Entrada.LA MUJER EN EL ARTE DE
LA PINTURA
Buen día para mis seguidores. Os agradezco compartáis el blog con amigos y amantes de la cultura, para reconocer la valía de mujeres que contribuyeron con su talento a la expresión de la especie humana. Muchas gracias. Hasta aquí 5ª entrega para blog. http//: trinidadromero.blogspot.com. 3 de julio de 2026.
DEL RENACIMIENTO AL SIGLO XVII.
En el tránsito de la Edad Media al Renacimiento, CRISTINA DE PISÁN, escritora de principios del XV, respondía a los ataques de Lean de Meum y de Boccaccio diciendo que no podía entender cómo los hombres escribían de forma tan demoledora contra la mujer, cuando le debían la existencia. Les hacía Cristina de Pisán una pregunta que durante muchos siglos ha estado sin respuesta: ¿Cómo se va a entender a las mujeres, y más aún si son artistas, si todos los libros los escriben los hombres?
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La sociedad Occidental nunca consideró a la mujer
plenamente como una persona, sino un ser al servicio del patriarcado, cuya
principal función era la reproductora.
El panorama para la mujer no mejoró con la llegada del
Renacimiento. En
Ese androcentrismo siguió excluyendo a la mujer. Todo
un testimonio lo encontramos en la obra “
Los gremios de artesanos se habían desarrollado a lo
largo de
Paralelamente a la labor de los gremios, que defendían
los intereses de los artistas, se crean las Academias. Estamos ya en el Siglo
XVI, precisamente llamado el Siglo de las Academias.
En estas instituciones se enseña, entre otras materias, perspectiva y anatomía
humana.
La separación de Academias y Gremios empieza a marcar
las diferencias entre artistas y artesanos. Se considera que la obra del
artista es la obra grandiosa que utiliza los nuevos lenguajes visuales basados
en la perspectiva y en el realismo de la anatomía humana.
Pero a las mujeres se les niega el acceso a las
Academias y, por lo tanto, a los estudios que le permitirían realizar esa obra
grandiosa llamada obra de artista. Se la relega al papel de artesana
No es extraño, pues, que De Vasari, considerado el
padre de la Historia del Arte, en su segunda versión de “Vidas de los
Artistas”, en 1568, nombre sólo a trece mujeres, calificándolas como
excepciones de la naturaleza.
Pero, pese a todos los condicionamientos sociales,
surgieron pintoras como Marietta Robusti.
Marietta Robusti nació hacia 1560, y fue la hija primogénita de Jacobo Robusti. Tuvo el privilegio de trabajar durante quince años, al menos, en el taller de su padre, que no era otro sino el gran Tintoretto.Le llegaron propuestas para trabajar en las Cortes de Maximiliano II de Austria y de Felipe II de España, pero su padre le negó el permiso para salir de Italia. Por el contrario, le buscó por esposo a Jacobo D’Augusta, síndico del gremio de plateros de Venecia, a quien se prometió con la condición de que no saliera de su casa. Murió de post-parto a los treinta años.
Hay que considerar que la genialidad atribuida al Tintoretto está, en parte, basada en su “velocidad sobrehumana” para pintar; en su superproducción. Hoy se estudia qué parte de esa genialidad debe atribuirse a Marietta; qué cuadros de Marietta fueron firmados por el Tintoretto, por aquello de la firma, que, por lo visto, los productos de marca no son cosa de ahora.
Su figura no sólo fue valorada en su tiempo. Los pintores románticos, como Leon Cogniet en su obra “Tintoretto retratando a su hija muerta”, la utilizó de modelo. Otro tanto hicieron Karl Girardet y Eleuterio Pagliano. También George Sand la incluyó en una de sus novelas.
Sofonisba Anguissola.
Nació en Cremona, en la Lombardía italiana, en 1.532 (1.540 para algunas fuentes), en el seno de una familia de la nobleza baja. Su padre, Amilcare Anguissola, participaba de las ideas humanistas del Renacimiento, que inculcó en sus siete hijos, seis de los cuales eran mujeres. Envió a Sofonisba y a su hermana Elena a estudiar pintura con el profesor Bernardino Campi. A su vez, Sofonisba fue profesora de su hermana Lucía y, probablemente, también de su hermana Europa.
Amilcare fue lo que, en el lenguaje de hoy,
llamaríamos un marchante, un magnífico marchante, de su hija mayor: mantuvo
correspondencia con Miguel Ángel, a quien envió obras de Sofonisba. Tuvo
contactos con el Gobernador de Milán, por quien supo el Duque de Alba de
Sofonisba, hablándole de ella a Felipe II. Sofonisba estuvo en Madrid desde
1559 hasta 1580 como dama de compañía y profesora de pintura de Isabel de
Valois, tercera esposa de Felipe II.
Isabel de
Valois” 205 X 123 cms
Se puede
observar en este retrato de Isabel de Valois la naturalidad de la figura, el
dominio en el tratamiento de las telas, los encajes y las joyas, y la sobriedad
de su composición.
1. FELIPE II 88 X 72
AUTORRETRATO 66 X 60cms. Col. Federico Zeri.
En este autorretrato la vemos pintando, ayudándose
de un tiento. Sus ojos son de mirada serena y penetrante. Su vestimenta es
austera, y no pierde el porte y la compostura.
La
espineta”
En este otro cuadro, parece ser que es ella misma,
tocando la espineta; sin embargo, otras fuentes sostienen que se trata de su
hermana Lucía, que murió joven, y quizás por eso hizo este retrato. La figura
que aparece al fondo puede ser un ama, y la volveremos a ver en “
Se trata de un cuadro muy bello. Está bien resuelta la
perspectiva del tablero, y la profundidad del paisaje, muy perdido, poco
nítido, dando así la sensación de lejanía, que es una forma de perspectiva
pictórica. También contribuye a la sensación de profundidad el árbol de detrás
de las figuras.
Retrato
de Familia. Observese el fondo con el paisaje, que nos recuerda al de la Monna
Lisa de Leonardo da Vinci
Baldinucci, su primer biógrafo, dijo de ella a
mediados del siglo XIX que la pintura fue “il suo minore ornamento”, es decir,
que la condición artística de Sofonisba fue valorada como un añadido a sus
otras virtudes, propias de una dama del Renacimiento que se preciara: noble
cuna, recatada, discreta, bella, austera, etcétera, etcétera, etcétera... Es
razonable preguntarse: ¿fue tan inteligente que supo aprovechar todos esos
factores para poder expresarse? Lo que es indudable es que detrás de aquella
gran mujer hubo un gran padre, de quien recibió un notable impulso en sus
comienzos.
Os deseo un buen día. 3 julio 2026.