Don Quijote y Sancho. http://trinidad-romero.blogspot.com

sábado, 21 de marzo de 2026

EL TALENTO DE MUJERES QUE CONTRIBUYERON A LA EXPRESION HUMANA CON SUS OBRAS.

 

LA VIDA ES ARTE, EL ARTE ES VIDA.

LA MUJER EN EL ARTE DE LA PINTURA.

 Buen día a todos mis seguidores:

En los últimos años, afortunadamente, se están recuperando figuras femeninas en la cultura en general y, en particular, en el ARTE DE LA Pintura.

Me han animado a que publiqué en mi blog la conferencia que di en la UNIVERSIDAD DE ALCALÁ, dentro de los ciclos de conferencias organizados por los Amigos de la Universidad, EN 1997. Esta conferencia está registrada en Safe Creative.

Cuando preparé esta charla recuerdo que tenía el estudio lleno de libros por los suelos, de la cantidad de ellos que tenía que consultar, porque no sabía que existiera Internet, para buscar documentación adecuada a mis propósitos. Además, tuve que visitar bibliotecas para completar mi conferencia.

En estas fechas voy a ir publicando dicha conferencia. En aquel entonces, las imágenes las proyecté en diapositivas. Voy a reproducirlas tal como la di en 1997, sólo que, algunas diapositivas pueden que no salgan porque ni recuerdo dónde están, pero las buscare para ponerlas. Esta larga información, creo es necesaria. HARÁ UNOS CUANTOS AÑOS HUBO UNA EXPOSICIÓN EN EL MUSEO DEL PRADO sobre ellas. No pude verla, pero me dijo una amiga que  tenía cuadros, no se si todos, de los que yo publiqué en esta disertación.

Y si os gusta mi blog, compartidlo. Os lo agradeceré. Me ha costado mucho poder encontrar todos los datos. Muchas gracias. 

LA MUJER EN EL ARTE DE LA PINTURA

 

            21 marzo de 2026. Transcribo de la conferencia de 1997, como figura en la invitación. Por la pintora Trinidad Romero.

 

(Texto de la conferencia del mismo título que d en distintos lugares: Alcalá, Guadalajara y Madrid.)

 

Me permito escribir, después de recabar durante mucho tiempo la información debida, no como historiadora de arte, que no lo soy, y doctores tiene la materia, algunos magníficos y muy próximos a nosotros, sino como pintora, como mujer y como persona Este texto nace desde los sentimientos, desde la curiosidad y desde la necesidad de reivindicar el talento de algunas mujeres que contribuyeron a la expresión humana con sus obras.

 

En un principio, pensé en el título La Mujer en el Arte, pero como ésta acepción también tiene el significado del oficio que, se dice, es el más antiguo que se conoce  ejercido por la mujer -lo cual no deja de ser triste-, he tenido que añadir que me refería al arte de la pintura. Porque de mujeres, y sobre todo de pintoras, voy a escribir.

 

Mi primera curiosidad sobre las mujeres artistas nació con esta imagen.

 

(DIAPOSITIVA: “LA MACARENA”)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Creo que a muchos, o a algunos de los lectores,  les resultará familiar esta imagen de la Virgen de La Macarena, de Sevilla Entre las distintas leyendas que circulan sobre el origen de esta imagen, desde niña se me había quedado la que atribuía su autoría a la Roldana, hija de un famoso imaginero sevillano del siglo XVII llamado Pedro Roldán. Cosa extraña -era mi reflexión infantil-, que una mujer hubiera podido realizar una obra de arte de tal belleza y expresión, cuando a mi alrededor veía y vivía las diferencias de oportunidades entre niños y niñas.

 

¿Cuántos casos como el de la Roldana habría en la Historia del Arte? ¿Cuántas mujeres habrían trabajado anónimamente en talleres, en conventos o en cualquier centro de producción artística de su época?

 

La idea de esta charla surgió por el apoyo y la curiosidad de otras mujeres, amigas y alumnas, y por y por mi propia deuda y la de la sociedad hacia las mujeres artistas.

 

El título La Mujer en el Arte de la Pintura contiene cierta dosis de ambigüedad. Podría interpretarse que vamos a referirnos a la mujer como modelo, musa e inspiradora de pintores (hombres, naturalmente). Ésa sí es la función pasiva que la Historia del Arte ha asignado a la mujer, prácticamente hasta ahora. Creo que, por lo que llevo dicho, ha quedado claro que “la mujer en la pintura” a la que me voy a referir es la mujer pintora.

 

 

 

 

 

 

 

Si preguntáramos al azar a la gente que pasa, sin ir más lejos, por la Plaza Mayor, por grandes pintores de la historia, estoy segura de que jóvenes y mayores me dirían, al menos, cinco nombres. Si preguntara por mujeres pintoras antiguas, ¿Cuál sería la respuesta? Creo que la sabemos todos.

 

Entonces:

 

¿Han existido en la historia mujeres pintoras?

 

¿Por qué no se las conoce, o se conoce tan poco de ellas?

 

¿Han sido muchas o han sido pocas?

 

¿Tan escasa ha sido su calidad como artistas que el tiempo, el mejor crítico que hay, se ha encargado de dejarlas en la cuneta?

 

Profundizar en las respuestas a estas preguntas, como vulgarmente se dice del comer y del rascar, todo es empezar.

 

Chris Petteys, en 1.985, había censado más de veintiuna mil artistas anteriores a 1.900. Es obligado acotar el campo para no abusar de vuestra paciencia, y porque el tiempo de esta charla es limitado. Voy a centrarme en unas pocas pintoras desde la Edad Media hasta el Siglo XVII. Voy a destacar los casos más notables y representativos conocidos hasta hoy, con la pretensión, de dejar abierta la curiosidad de los presentes para que sigan la pista en un campo tan poco conocido como apasionante. Yo quiero hacerlo hasta el siglo XIX.

 

El desconocimiento de las artistas se debe, tengo que decirlo, a que la Historia del Arte ha relegado e ignorado a la mujer.

 

Según la profesora Bea Porqueres, y cito textualmente, “la Historia del Arte ha realizado una criba que ha sumergido a las artistas del pasado en el anonimato mediante la aplicación de criterios selectivos muy eficaces para sus propósitos. En primer lugar, la Historia del Arte, al estipular que su objeto de estudio es la obra de Arte (distinta y superior al objeto de artesanía), excluye de su campo de estudio muchas de las obras creativas realizadas por mujeres, ya que, precisamente por haber sido hechas por mujeres, las relega a la categoría de artesanía. Las mujeres son definidas como no artistas por considerarse que carecen de genio, y la ausencia de genio de las mujeres se postula a partir de la narración de sus vidas, que se presentan siempre como supeditadas a la de otro u otros y carentes de las vicisitudes que pueblan la vida de los genios”.

 

Si ha parecido dura mi anterior expresión sobre la visión machista de la Historia del Arte, o exagerada la larga cita de Bea Porqueres, dejemos hablar a algunos grandes hombres sobre el tema que hoy nos ocupa.


 


Chris Petteys, en 1.985, había censado más de veintiuna mil artistas anteriores a 1.900. Es obligado acotar el campo para no abusar de vuestra paciencia, y porque el tiempo de esta charla es limitado. Voy a centrarme en unas pocas pintoras desde la Edad Media hasta el Siglo XVII. Voy a destacar los casos más notables y representativos conocidos hasta hoy, con la pretensión, de dejar abierta la curiosidad de los presentes para que sigan la pista en un campo tan poco conocido como apasionante. Yo quiero hacerlo hasta el siglo XIX.

 

El desconocimiento de las artistas se debe, tengo que decirlo, a que la Historia del Arte ha relegado e ignorado a la mujer.

 


viernes, 6 de marzo de 2026

LA MUJER EMBARAZADA.

 La mujer embarazada.

Me admira ver como las mujeres embarazadas, desde hace años, llevan con gusto y alegría su barriga, incluso al aire, enseñando su estado físico y  creo que también psíquico.

Me encontré el otro día por el el Pº del Val, , a una a señora ya madura. Hace años que dejó atrás su posibilidad natural de ser madre, pero llevaba una tripa oronda, lo cual me extrañó. Nos saludamos y, con tacto, le pregunte si estaba embarazada. Hoy casi todo es posible y seguramente se habría prestado a algún tratamiento de fecundación. Viendo mi extrañeza me explicó:

-Mira, hace muchos años yo me quedé embarazada fuera del matrimonio. Me ponía faja para ocultarlo. Llegó la hora del parto y tuve un niño. Mis padres me echaron a la calle porque consideraban que era una vergüenza. Fueron años terribles, pero pude salir adelante acogiéndome en una casa de madres solteras. Mi hijo fue la mayor alegría de mi vida. Trabajé sin descanso, pude darle buena educación y, ya de mayor, encontró un trabajo en el extranjero y seguimos manteniendo el contacto. Pero, ahora, cuando veo con la naturalidad que llevan las mujeres la lógica gordura del embarazo, con orgullo, siento tanta pena de no haber podido yo enseñarlo con normalidad, que me pongo un cojín en el vientre para engordarlo y poder disfrutar del embarazo. Quedé pensativa, sorprendida y, reaccionando con prontitud, le di un beso a  la par que la felicitaba.


TÍTULO: LA DANZA DE LA VIDA.PERTENECE A LA SERIE HOMENAJE A PINTORES. ME COSTÓ AÑOS DE ESTUDIO APRENDER FIELMENTE LAS PINCELADAS QUE USARON PINTORES A LOS QUE ADMIRO, PARA INTRODUCIR EN UN MISMO CUADRO DIFERENTES tipos de pinceladas , CONSIGUIENDO ARMONIA EN LA COMPOSICION, QUE ES LO MAS IMPORTANTE EN UNA  OBRA DE ARTE. Basado en La Danza de Matisse,  La maternidad-Esperanza de Klimt y un gato que mira con atención a las imágenes, de mi autoría, está compuesto con total armonía el uso d diferentes estilos de pintura. .
Preguntas al correo tromeroblanco@gmail.com

 Trinidad Romero