Buen día a mis
seguidores y compartid con amigos mis blogs, si os gustan. Gracias.
En mi anterior entrada terminaba con una
diapositiva del Beato de Gerona
Ende o Eude, se identifica como “Depintrix Dei Aiutrix”, pintora ayudante de Dios, y trabajó junto con el monje Emeterio y con un clérigo llamado Senior en un monasterio de León. Existe constancia de la colaboración de Ende, porque aparece su firma, pero nunca sabremos el verdadero alcance de su aportación.
Esta mujer puede considerarse una artista
en el más amplio sentido de la palabra, porque pintó murales de grandes
dimensiones al fresco, técnica que necesita una gran maestría. Se sabe que los
realizó ella por la inscripción “Teresa Díez me fecit” que aparece en uno de
los frescos.
La técnica del fresco consiste, explicada muy brevemente, en la aplicación de los pigmentos diluidos en agua sobre la pared enlucida y húmeda, por lo que la pintura penetra en la argamasa, formando una estructura muy resistente. Teresa uso “el fresco seco” que se trataba de, una vez seca la argamasa, usar los pigmentos mezclados con huevo o cola.
Las escenas aparecen separadas por orlas dibujadas y por rótulos didácticos. El naturalismo gótico se impone a la severidad del románico, suavizando gestos , humanizándolos, más de acuerdo con el espíritu de S. Francisco de Asís, sencillo y lleno de ternura.
En la escena de “
-No aparece el Rey negro, porque aún en aquella época, había quienes creían que los negros no tenían alma.
-Gaspar aparece muy jovencito.
-Todas las figuras tienen cabellos rubios; era usual en la época pintarlos así.
-El rostro de María es despejado y juvenil, y contrasta con la cara de Jesús, tocado con el nimbo de la cruz, con facciones adultas y rígidas. El gesto adusto conserva reminiscencias del románico. La actitud es distante y docta, materializada en el libro que sujeta con la mano izquierda, mientras que da la bendición con la derecha.
DIAPOSITIVA “EL BAUTISMO DE CRISTO”
En el fresco “El Bautismo de Cristo”,
podemos imaginarnos los problemas que debió de encontrarse la pintora para
representar nada menos que la desnudez de Cristo.
Seguimos observando que la pintura es plana y la expresión de Cristo severa y más divina que humana, a pesar de estar bautizándose como muestra de su humanidad.
Observamos la importancia de la línea, propia del gótico lineal, como vehículo de expresión. Las ondulaciones del agua son planas, dibujísticas, sin sentido del volumen, lo mismo que la figura de Cristo. La figura de San Juan consigue algún volumen por el juego de claros y oscuros de su túnica.
DIAPOSITIVA “Aparición a la Magdalena”
En el fresco “Aparición a la Magdalena”,
intenta dar un cierto sentido de la profundidad, colocando en el suelo algunos
trozos de tierra, detrás, un árbol y, más pequeña, la ciudad en segundo plano.
Delante de las murallas de la ciudad, Santa Marta luchando con el dragón que
hostigaba a las gentes de Nerluc (después, Tarascón), situado en la Provenza
francesa. Todavía existe la Iglesia de Santa Marta y el castillo del siglo XIV.
Santa Marta aparece como la versión femenina de San Jorge, ante la ciudad
amurallada, después de haber amansado al dragón, al que sujeta con el ceñidor
de su ropa, y cuenta con la admiración de los nobles que miran desde las
murallas. La escena está basada en “LA LEYENDA DORADA”, de Santiago de la
Voragine.
Estas tres escenas se encontraron completas.
DIAPOSITIVA “Vida de Santa Catalina”
También se conservan en la Iglesia de San Sebastián de los Caballeros de Toro los frescos de la Vida de Santa Catalina de Alejandría, de unas dimensiones de más de tres metros de alto por cuatro y medio de largo. Estas escenas transmiten lirismo y ternura.
Todos estos murales fueron trasplantados a lienzo en 1962, como he dicho y fueron expuestos en “Las edades del hombre” de 1988.
No se ha descubierto, hasta ahora, ninguna referencia sobre Teresa Díez, salvo su firma en estas obras.
Después de hablar de estas pintoras españolas, tengo que mencionar a dos grandes mujeres centroeuropeas del siglo XII que, aunque no fueran pintoras, impulsarían, desde la dirección de los conventos, el arte y el pensamiento. Su contribución a la pintura consistió en promover la ilustración de libros religiosos, como veremos en la próxima entrega.
GRACIAS.
